La entrada en el siglo XXI nos ha dejado grandes retos, uno de ellos el ya palpable cambio climático y el otro la crisis energética. En cuanto al primero es evidente que casi todos relacionan al hombre con dicho cambio y en cuanto a la crisis, no es necesario ahondar en el imparable aumento del precio del petróleo y los demás combustibles fósiles.
Es en este marco en el cual los gobiernos han adoptado medidas de ahorro y eficiencia energética así como de utilización de energías renovables, más si cabe en el caso de España cuya dependencia del exterior es de las más acusadas dentro de Europa.
Una de las energías renovables que tiene más futuro es la Energía Geotérmica. Dicha energía utiliza el suelo como fuente de calor aprovechando sus características térmicas y la diferencia de temperaturas que existe entre la superficie y el interior de la tierra. La ventaja de los equipos geotérmicos respecto a los sistemas convencionales es su alta eficiencia, lo que le confiere ahorros ambientales y económicos.